Defienda su red
Los hackers, gusanos y virus se han convertido en una ruina para los administradores de redes de todo el mundo. Los intentos de combatir estas amenazas de seguridad mediante el uso de procesadores de gama alta y un conjunto de software de seguridad han tenido un éxito limitado, dada la dificultad de los administradores para controlar el número y frecuencia de los ataques de los hackers a sus ordenadores cliente, especialmente a los portátiles.
¿Por qué? Los portátiles tienen una potencia de procesamiento y una memoria del sistema inferiores a sus equivalentes de sobremesa, lo cual supone mayores cargas sobre el procesador (y en consecuencia, un rendimiento más lento) cuando ejecutan capas de software de seguridad, debido a que los cálculos de seguridad son considerados los más complejos que puede realizar un procesador. El impacto sobre el rendimiento del sistema a menudo lleva a los usuarios a desinstalar o desactivar el software de seguridad en sus ordenadores de sobremesa y portátiles, lo que abre un agujero de seguridad para los hackers.
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¿Qué pasa si no defiende su red?
Los ataques contra una red a través de los clientes que usan portátiles pueden provocar consecuencias catastróficas en forma de robo de datos críticos del negocio, que pueden ser revendidos por los hackers a los competidores para obtener un beneficio o ser usados para acceder al corazón del sistema.
Las redes domésticas también son vulnerables a esta amenaza. Los hackers pueden atacar redes domésticas y usarlas para lanzar ataques contra otros ordenadores, además de robar datos personales valiosos como fotografías, documentos y correos electrónicos. |
¿Cómo VIA PadLock ayuda a defender su red?
El Motor de Seguridad VIA PadLock™, una vez habilitado, proporciona a los dispositivos cliente como los portátiles un potente motor de coprocesamiento que incrementa la fortaleza de la seguridad ofrecida, incrementa la velocidad de los métodos de encriptación utilizados y reduce significativamente la carga de computación del procesador principal.
Esto permite a los dispositivos cliente como los portátiles ejecutar aplicaciones normales sin sufrir ninguno de los efectos colaterales, como la ralentización del funcionamiento, a la vez que reduce significativamente las posibilidades de que un ataque tenga éxito. |